Este proyecto ordena la recepción de nuevas colectividades que se suman a las ferias institucionales. Antes, cada grupo llegaba con papeles sueltos, medidas aproximadas y dudas sobre los requisitos de montaje. El portal reúne en un solo lugar la documentación necesaria, los planos de distribución disponibles y las fechas límite para confirmar la participación.
La primera versión se probó con tres colectividades durante una muestra artesanal en Posadas. El objetivo era reducir las consultas repetidas por correo y que cada responsable tuviera claro qué carpa le correspondía, qué superficie ocupaba y qué normas de seguridad debía cumplir. El resultado fue un proceso más predecible, con menos idas y vueltas y con datos concretos para planificar la circulación de visitantes.
El trabajo con cada feria institucional sigue un orden fijo. Cada etapa tiene responsables, tiempos y criterios de revisión, para que el armado no dependa de improvisaciones de último momento.
Visitamos el lugar, medimos superficies, verificamos accesos y puntos de carga. También revisamos el programa de actividades para saber qué espacios necesitan más circulación y cuáles pueden quedar más quietos.
El informe de relevamiento define el resto del proyecto.
Con los datos del predio, trazamos la ubicación de carpas, stands y pasillos. El diagrama contempla anchos mínimos de circulación, salidas de emergencia y zonas de servicio para carga y descarga.
Se ajusta con el organizador hasta que quede claro para todos.
Definimos el orden de armado de carpas estructurales, la asignación de cuadrillas y los tiempos por sector. El cronograma se arma en función de los días disponibles y de las restricciones del predio.
Cada tarea tiene un responsable y un horario de inicio.
Durante el montaje, supervisamos anclajes, tensado de lonas y nivelación de estructuras. Antes de la apertura, hacemos una recorrida final con el organizador para revisar cada stand y cada punto de circulación.
La entrega se firma cuando todo está verificado.